Nosotros

Sonora Capital es un proyecto de emprendimiento cultural conformado por instrumentistas de cuerdas, productores culturales, sociales y corporativos apasionados por el arte; cuyas acciones están dirigidas al rescate del patrimonio musical colombiano, con la intención de promover su difusión y preservación, y a brindar a oyentes y clientes novedosas experiencias culturales a través de la fusión entre el la música tradicional y la música académica.

En un contexto donde el consumo musical se orienta a estilos de la música comercial, muchos de los cuales son foráneos y donde ni el folklore ni la música académica se ubican en las preferencias del público la labor de Sonora Capital es en gran parte educativa. Labor importante y necesaria si se considera la vasta herencia musical con la que cuenta Colombia, y si se reconoce la relación entre la difusión de las tradiciones culturales de un país y su identidad, por cuanto el folklore y las tradiciones musicales forman parte de la memoria histórica de los pueblos.

La identidad está ligada a la historia y al patrimonio cultural. La identidad cultural no existe sin la memoria, sin la capacidad de reconocer el pasado, sin elementos simbólicos o referentes que le son propios y que ayudan a construir el futuro. (Molano, 2007).

La concepción de folklore proveniente de los vocablos (folk que significa gente o pueblo y lore que es ciencia o conocimiento), evolucionó en el tiempo junto al planteamiento de diversas posturas de teóricos académicos y entes activos del folklore, dando origen a distintas corrientes desde el siglo XIX. Es así como se construye para inicios del siglo XX una noción de folklore asociada a manifestaciones tradicionales alejadas de toda forma de racionalidad, practicadas comúnmente en ámbitos rurales; en las cuales predomina la oralidad, el anonimato y la creación colectiva. En el marco de esta concepción se excluye toda expresión que no se ajuste a dichos rasgos. (Prat, 2006).

Tras el sesgo que supone limitar el término a la exclusividad de estas características, y la complejidad para la definición de algunos; se comienza a cuestionar el significado de folklore hasta entonces reconocido para dar paso a una visión más amplia que incluye nuevos atributos y que son determinantes en la evolución del concepto. Actualmente el folklor es entendido como un acto cultural comunicativo propio de entornos rurales y urbanos; que está presente en todas las clases sociales; e incluye nuevas expresiones señaladas como hechos culturales, materiales y experiencias. Todo hecho cultural o material cumple una función en una comunidad, sea cual sea su connotación espacial y es folklore en tanto sea así reconocido, conservado, transmitido y renovado por un grupo social o comunidad bajo sus normas. De lo cual deriva que el anonimato no determina si una expresión es folklore, pues predomina más como criterio su forma de producción y de trasmisión. De igual forma, la oralidad no representa una característica exclusiva del folklore, por cuanto existen manifestaciones artísticas no orales del acervo cultural de una comunidad o grupo social reconocidas como parte de su folklore.

Al analizar la connotación del folklore hoy en día, se aprecia su vínculo natural con el proyecto de Sonora Capital, ya que es expresión del sentir popular, dinámico en su capacidad de adaptarse a nuevas necesidades y constituye una expresión viva de la cultura que se recrea permanentemente en la medida que es producido. Se define folklore como:

El conjunto de elementos, actos y procesos culturales expresivos que se transmiten en variantes en los grupos humanos, según las reglas de creación, transformación y transmisión propias de la comunidad a la que pertenecen, y que forman parte de su identidad y patrimonio (Prat, 2006)

Sonora Capital orienta sus acciones al reconocimiento y difusión de la música andina tradicional como parte del patrimonio cultural colombiano, y constituye una propuesta innovadora en la que se fusiona lo tradicional y lo académico. A su vez, representa la posibilidad para que compositores y arreglistas encuentren un espacio para la creación de obras musicales enmarcadas en el folklore nacional.

Para poner en marcha este emprendimiento se requiere la investigación permanente que contempla la música andina colombiana y la música académica; un proceso de producción musical; la estrategia comunicacional para promover y divulgar el proyecto; y un constante proceso de evaluación a fin de valorar el estado del logro de las metas propuestas. Todo a partir de fundamentos conceptuales y metodológicos claramente definidos; y con una planificación acertada de cada fase del proyecto.

Se toman referencias de prácticas orquestales a nivel internacional en las que exitosamente se han experimentado con fusiones de distintos géneros y conciertos en espacios abiertos accesibles a todo público. En el ámbito colombiano, se asume como referente las experiencias del Trío Nueva Colombia quienes emprendieron la renovación de la música andina colombiana a través de su interpretación con armonías del jazz y de la música académica; el Trío Instrumental Ancestro, con una propuesta musical en la que se plasma una nueva sonoridad a la música andina a través de la innovación tímbrica, melódica y armónica y los hermanos José Segundo Castellanos y Atalivar Castellanos, oriundos de la región de Puente Nacional Santander, a quienes se entrevistó con el fin de entender la música andina tradicional más a fondo. Para describir ampliamente la proyección y alcance de Sonora Capital, en una primera fase se construye un sustento teórico - conceptual para soportar el proyecto. En una segunda fase de planificación, se diseñan las estrategias operativas, normativas y comunicacionales que harán viable el proyecto para explicar en una tercera fase de implementación las bases financieras y etapas de su ejecución.